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Wednesday, January 11, 2012

Mar de miel


Tras el vaivén, la ilusión definitivamente se fue. Pero se marchó para mejor, la incertidumbre de los sí y los no, son un trote que ya no estoy dispuesta a correr. Además, la ilusión tenía matices más oscuros de los previstos en el comienzo.

Pero entonces reaparece V. el de los sueños reales, el de las palabras bonitas, el de los oidos sinceros y dispuestos a escucharte. Reapareció tras palabras insuperables, tras intensos pensamientos sobre nuestra situación... nuestra situación que nos hace encontrarnos de forma oportuna, de forma casi mágica.

V. me dice que somos sombras. Somos sombras producto de una tarde de conversación profunda. Sombras que deambulamos entre espacios vacíos, en donde la intuición está obligada a pasar, iluminada por puntos diseminados de certezas fijas (imagenes, sonidos y texturas).

V. me dice que ha hecho una cartografía de mis posibles reacciones, que ha establecido mapas de posibilidades. V. se preocupa por la calidad y claridad de nuestro sistema de comunicación, al punto de corregirse para poder entablar un mejor dialogo. V. me dice que le habría encantado tener la suerte de verme reír todo este tiempo. 

Y entrelíneas es imposible evitar sentir que surge un intersticio de dudas. Dudas muy ligadas al temor. Nos estamos embriagando con dulces palabras, dorado mar de miel, pero no sabemos qué sucederá si nos hundimos en el fondo de ese dulce mar. 

Pero por mientras, ¡salud!

Sunday, September 25, 2011

Ópticas Ilusiones


Vaivén de ilusiones. Las ilusiones van y vienen, vienen y a veces van, van y no siempre vienen. Y hace unos días atrás la ilusión armó sus maletas y se marchó.

Difícil identificar el momento exacto en que se fue, quizás un cúmulo de detalles indeseados, quizás el temor, quizás el ver que otras personas también se ilusionaban con lo mismo, o quizás cuantas cosas más. La ilusión se desvaneció invisible y silenciosamente, hasta que un día, fue clara su ausencia. 

Y así rápido como se fue, rápido volvió en una noche burbujeada... y es que tras una noche en el parque, corriendo, columpiándonos, jugando a cazar burbujas y riéndonos mucho, es fácil que vuelvan las ilusiones. 

"La noche está burbujeada, y tiritan, tornasoles, las burbujas a lo lejos..." -. El chiste Nerudiano de aquella noche.

La ilusión sigue creciendo, lento, pero a paso constante. Por ahora crece en e-mails, entreversos, a diferentes horas, con videos y fotos adjuntas, entre la contingencia nacional e internacional. Mis ojos, con tus letras, alcanzan a captarte -evidentemente de una forma distinta- y te conocen cada día un poquito más. A través de mis ojos crecen las ilusiones, que no son más que ópticas ilusiones, ideológicas ilusiones, poéticas ilusiones, musicales ilusiones, contrainformativas ilusiones, altermundistas ilusiones, sociales ilusiones y tal vez sentimentales ilusiones. 


Alegrías y temores, inseguridad tal vez
ópticas ilusiones, dime qué es lo que se ve...

Monday, September 19, 2011

Walking around y Poema XII

Las ilusiones van y vienen.

Y existe un punto exacto, en el que te das cuenta que esa ilusión se transformó en un sentimiento más o menos concreto. Ese momento fue en un bar de mala muerte, con unos tragos encima, mientras los demás amigos de la mesa bailaban cueca. En una de las paredes colgaba una foto añosa de Neruda y entonces me comentaste sobre un tal Paco Ibañez, que musicalizaba algunos poemas de Pablo. 

-"Para tu corazón basta mi pecho, para tu libertad bastan mis alas..." 
- "desde mi boca llegará hasta el cielo, lo que estaba dormido sobre tu alma" - Dije exaltada - ¡Poema 12!

Luego me escribió en mi libreta multiuso (esa que siempre llevo a todas partes), otros poemas que ese tal Paco cantaba. Y entonces me puse a pensar en otros versos del capitán, y traté de recordar el "Walking around" (uno de mis favoritos) "Sucede que me canso de ser hombre..." ¿Pero qué más seguía? Sucede que me canso de ser hombre...y luego había una mención sobre peluquerías, sobre el fieltro, sobre los lirios, y sobre sentirse marchito? No podía recordar, el alcohol ya se me había subido a la cabeza.

Me devolviste la libreta, con un montón de versos a medias, bajo el título "PACO IBAÑEZ". Mientras leía y trataba de reconocer esas líneas, me dijiste que no podías recordar uno de tus poemas favoritos de Neruda, que hablaba sobre el hombre en un tono existencialista. ¿Sucede que me canso de ser hombre? - le pregunté-. Y bastó ese inicio para que él recordara todo el poema, y me lo recitara al oído. 


Sucede que me canso de ser hombre
Sucede que entro en las sastrerías y en los cines
marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro.
Navegando en un agua de origen y ceniza.


El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos.
Sólo quiero un descanso de piedras o de lana,
sólo quiero no ver estacionamientos ni jardines,
ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores.


Sucede que me canso de mis pies y mis uñas
y mi pelo y mi sombra.
Sucede que me canso de ser hombre.


Sin embargo sería delicioso
asustar a un notario con un lirio cortado
o dar muerte a una monja con un golpe de oreja
Sería bello
ir por las calle con un cuchillo verde
y dando gritos hasta morir de frío


No quiero seguir siendo raíz en las tinieblas,
vacilante, extendido, tiritando de sueño,
hacia abajo, en las tapias mojadas de la tierra,
absorbiendo y pensando, comiendo cada día.


No quiero para mí tantas desgracias.
No quiero continuar de raíz y de tumba,
de subterráneo solo, de bodega con muertos
ateridos, muriéndome de pena.


Por eso el día lunes arde como el petróleo
cuando me ve llegar con mi cara de cárcel,
y aúlla en su transcurso como una rueda herida,
y da pasos de sangre caliente hacia la noche.


Y me empuja a ciertos rincones, a ciertas casas húmedas,
a hospitales donde los huesos salen por la ventana,
a ciertas zapaterías con olor a vinagre,
a calles espantosas como grietas.


Hay pájaros de color de azufre y horribles intestinos
colgando de las puertas de las casas que odio,
hay dentaduras olvidadas en una cafetera,
hay espejos
que debieran haber llorado de vergüenza y espanto,
hay paraguas en todas partes, y venenos, y ombligos.
Yo paseo con calma, con ojos, con zapatos,
con furia, con olvido,
paso, cruzo oficinas y tiendas de ortopedia,
y patios donde hay ropas colgadas de un alambre:
calzoncillos, toallas y camisas que lloran
lentas lágrimas sucias.

Y fue ese el momento exacto en que la ilusión se transformó en un "me gustas". Después de todo, no siempre encuentras a alguien quien pueda recitar de inicio a fin un poema de Neruda.

Tras seguir hablando un rato hablando sobre Neruda, después me comentó que también le gustaba Baudelaire. ¡Baudelaire! ¡Con lo que me gustan los poetas malditos! Le dije que uno de mis favoritos de Baudelaire era el poema sobre el albatros, le di mi interpretación sobre uno de los versos, y me miró con ojos brillosos y una sonrisa. Pero eso da para otra historia, para otro día.

Tuesday, September 6, 2011

Ilusión dominical


Con una guitarra, al son de un flamenco,
el corazón late deprisa.
Las locas vueltas de la vida
me vuelven a sacar sonrisas.



Thursday, August 11, 2011

Para no olvidar


La mente traiciona, eso lo aprendí (a la fuerza) hace un par de años atrás. Mi subconsciente anoche me jugó una mala pasada: volví a soñar con él. Mala onda.

Juro que intenté sacarme de encima toda la historia del sueño, porque podía recordar todo lo que oniricamente nos había acontecido. Por es, me levanté rápidamente y me duche para reintegrarme a la realidad. Luego comí cereales (aun pensando en que tenía que olvidar ese sueño) y volví a mi cama para leer a Ishiguro.

Ahora, post almuerzo, acabo de recordar que soñé con él. Y aunque las imágenes son difusas, se que había un ático, había un jardín, había una muñeca, y entre todas esas cosas estaba él con alguien, estaba yo, y sosteníamos una conversación en donde él estaba indeciso sobre algo que no puedo recordar.


Y si el viento me devuelve a tus orillas, serenamente, será dormido


Tuesday, August 2, 2011

Un día de tus días

Hoy por hoy, esta es la canción que suena más frecuentemente en mis oídos.

Por haber conocido la miel de tu boquita,
por haber conocido la miel de tu boquita,
no puedo ya vivir sin tu cariño, por haber conocido
no puedo ya vivir sin tu cariño, por haber conocido

Un día de tus días, por haber conocido
un día de tus días, por haber conocido...


Un día de tus días - Los Jaivas
1975

Saturday, July 30, 2011

V.


Me quedo con tus palabras, con tus mails, con la claridad de los conceptos sociales que usas comúnmente, con tu suave voz, con tus palabras precisas, con tu interés para escuchar cada una de mis historias, con tus minutos de divagación (a pesar de no poder saber qué era lo que realmente te perturbaba), con tus constantes reflexiones, con tus abrazos eternos, con tu boquita de duraznito, con tus ojos cafés claros, con tu nombre de poeta, con tu apellido de escritor, con la esquina en donde tomé el taxi, y con todos los recuerdos que quedarán enmarcados, en algún lugar cerca de mi corazón.

Porque me hiciste feliz -y más importante que eso- me dejaste feliz. Quizás el adiós no haya sido el que yo tenía en mente, pero tu dulce sinceridad reafirmaron lo que yo había presentido: todo esto fue un sueño, un sueño muy real.

Yo aún no logro conmensurar, el influjo que has causado en mí. Me emociona pensarlo, porque llegaste justo en el momento indicado y juro, que si no te hubiera visto en el aeropuerto antes de despegar de Santiago, hoy creería ciegamente que el avión te botó de una nube, pues fuiste como un angelito que cayó del cielo para salvarme.

La gran moraleja que me enseñaste es la apreciación a la vida misma. Me recordaste eso que algún día, de adolescente, leí en un libro, pero que luego olvidé: los milagros están a la orden del día, sólo hay que darles una oportunidad.

Y tampoco puedo dejar de mencionar, la lección sobre la temporalidad. La belleza de lo efímero, porque es mejor una tarde de emociones sinceras, a largos meses de falsas quimeras.

Al final, concluimos que esto no era un adiós, sino más bien un hasta la próxima. Porque el mundo es muy pequeño (ay, si no sabré yo de eso), o -como dices tú- nos movemos en las mismas esferas sociales, lo que hace reducir nuestro ámbito de acción, llevándonos a pensar que el mundo es un lugar pequeño. En síntesis, sabemos que nos vamos a encontrar de nuevo, en algún otro lugar, en algún otro tiempo, en otra dimensión, o quizás en otros sueños.