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Saturday, December 21, 2013

ON/OFF



¿Cómo ejecutar el gesto de mover el interruptor hacia el lado opuesto? ¿Cómo se cambia de switch tras haber sido educada bajo ciertas premisas? ¿Cómo olvidar los condicionamientos? ¿Cómo olvidar las palabras amargas, las frases envenenadas?

Qué difícil creer que las cosas pueden ser distintas! Qué complicado tratar de aceptar una oportunidad sin entrar en pánico, sin perder los estribos y sin inconscientemente echarlo a perder. Que complejo pensar que -quizás, tal vez- podría llegar a merecer algo bueno -alguna vez- y parar esa loca manía de evasión y autodestrucción por temor a dañar a los demás.

Qué tonto escribir esto, marearse, y darse cuenta que aún hay cabos sin atar. 

:(

Tuesday, June 25, 2013

Gestos que importan


Creo que todas las personas tienen ciertos gestos especiales y particulares. Algunos gestos son fácilmente identificables, por ser producto de algún tic, o de un guiño recurrente, mientras que otros, están un tanto ocultos e incluso algunos sólo aparecen en momentos y contextos específicos.

Lo lindo de estos gestos, es que hacen especial a cada persona, porque en el fondo, son detalles infímos, difíciles de notar, pero que embellecen a cada ser, lo hacen único y hasta le otorgan cierta identidad (y también cierto aire novelesco).

En lo personal -y porque no, en secreto- me gusta descifrar los gestos de quienes me rodean; desde mis familiares, pasando por amigos, compañeros, colegas, y hasta de personas que no conozco muy bien pero que están presentes en la vida diaria (como la señora del almacen del barrio).

De los gestos que más me gustan, he contabilizado: sonrisitas ahogadas, movimientos irregulares del cuello al enfatizar algo que se dice, pensar mirando y subiendo las pupilas hacia el cielo (como si las ideas fueran a caer desde arriba), fruncir la boca mientras se escucha al otro, resplandor de unas pestañas en el momento preciso en que la luz de un día soleado traspasa la punta de éstas, un ángulo preciso de perfil que hace ver a esa persona muy parecida a un "lorito", etc.

Hace poco estaba describiendo a alguien, y por más que lo pensé, no pude recordar ningún gesto particular. Durante los días siguientes redoblé mis esfuerzos para ver qué señas marcaban a esa persona. Tras un par de días de observación, llegué a la conclusión de no poder descifrar su gesto especial. Pero más triste fue darme cuenta que lo que imposibilitaba el reconocimiento de sus gestos, era su constante revisión del smartphone. Porque es en esos momentos de silencio o de inactividad en el encuentro con los otros, en donde es recurrente encontrar algún gesto especial... pero estos mismos momentos son ahora ocupados para echar una vista rápida al celular, o para textear a alguien por whatsapp.

Ahora que lo pienso mejor, quizás sea aún más triste, darse cuenta que ese es su gesto personal: la revisión constante del smartphone. Entonces en mi memoria se queda el gesto particular de su cara al revisar el celular: la imagen de una persona mordiendose levemente el labio, cabeza a gachas, mientras su dedo pasa veloz recorriendo la pantalla touch. Ironicamente, su gesto personal es de alta impersonilidad.


Saturday, June 15, 2013

Alimento


Mis ilusiones,
más que de besos,
se alimentan de versos.

Monday, June 10, 2013

Los salvavidas no son barquitas

                                                               Woman in a boat (Renoir 1867)          

Hay momentos precisos en que la vida te otorga una chance para salir del embrollo que te aqueja. Son momentos que como salvavidas, caen del cielo en medio de la tormenta, e impiden que te ahogues.

Mi salvavidas llegó oportunamente desde el cielo durante los peores días del 2011. Mi salvavidas fue V. quien -acosta de palabras, narrativas y un poco de metafisica- me salvó de morir ahogada. Pero no se puede vivir durante toda la vida a la deriva, dependiendo de un salvavidas, sin saber nadar (aunque no me di cuenta de aquello en su momento). Pensé -ingenuamente- que el salvavidas me había transportado a un mar de miel, hacia aguas calmas y alejadas de todos mis problemas.

Pero todo se termina, todo tiene su fecha de vencimiento, y así, un día cualquiera, desapareció mi salvavidas (sin muchas respuestas). Más bien, podría decirse que se desinfló tras una serie de desafortunadas confesiones mías que -durante una noche de verano- cortaron como un cuchillo, la conexión, el ambiente, la magia. Prometo, que en ese preciso momento, tras haber dicho una sarta de tonterías, supe que había perdido a V.

Entonces sucedió exactamente lo que le había comentado a V. "Tiendo a ahogarme en vasos de agua", y así mismo, me ahogé. Toqué rápidamente el fondo del vaso, tal vez por efecto del peso de mi corazón que se me hizo piedra (sí, se me hizo piedra). Y no pude salir. Y allí me quedé. Estancada, en pánico, insomne y ahogada.

La salida a flote tomó mucho tiempo y no fue fácil. Tuve que aprender a nadar de nuevo, esta vez tratando de reconocer las aguas que me circundan, y sus fluctuaciones: cuando hay mareas altas y bajas, cuales son las zonas de aguas frías y cálidas, cuando son las temporadas de tormenta, etc.

Y el mismo corazón que me hacia de ancla, que me mantuvo en el fondo tanto tiempo, ahora se me hizo aire. El corazón se alivianó, y ahora va ligero, a mi lado, sirviéndome de aliento para seguir nadando.

Estaba equivocada al querer hacer de un hermoso salvavidas, mi barquita para navegar la vida. V. mi querido salvavidas, queda ahí como un lindo cuento de la vida. Ahora me toca a mí, nadar hasta algún lugar y empezar a recolectar el material para construir mi propia barquita.

El mar, la vida, y los territorios por conquistar, sabrán esperar.

Wednesday, January 11, 2012

Mar de miel


Tras el vaivén, la ilusión definitivamente se fue. Pero se marchó para mejor, la incertidumbre de los sí y los no, son un trote que ya no estoy dispuesta a correr. Además, la ilusión tenía matices más oscuros de los previstos en el comienzo.

Pero entonces reaparece V. el de los sueños reales, el de las palabras bonitas, el de los oidos sinceros y dispuestos a escucharte. Reapareció tras palabras insuperables, tras intensos pensamientos sobre nuestra situación... nuestra situación que nos hace encontrarnos de forma oportuna, de forma casi mágica.

V. me dice que somos sombras. Somos sombras producto de una tarde de conversación profunda. Sombras que deambulamos entre espacios vacíos, en donde la intuición está obligada a pasar, iluminada por puntos diseminados de certezas fijas (imagenes, sonidos y texturas).

V. me dice que ha hecho una cartografía de mis posibles reacciones, que ha establecido mapas de posibilidades. V. se preocupa por la calidad y claridad de nuestro sistema de comunicación, al punto de corregirse para poder entablar un mejor dialogo. V. me dice que le habría encantado tener la suerte de verme reír todo este tiempo. 

Y entrelíneas es imposible evitar sentir que surge un intersticio de dudas. Dudas muy ligadas al temor. Nos estamos embriagando con dulces palabras, dorado mar de miel, pero no sabemos qué sucederá si nos hundimos en el fondo de ese dulce mar. 

Pero por mientras, ¡salud!

Sunday, September 25, 2011

Ópticas Ilusiones


Vaivén de ilusiones. Las ilusiones van y vienen, vienen y a veces van, van y no siempre vienen. Y hace unos días atrás la ilusión armó sus maletas y se marchó.

Difícil identificar el momento exacto en que se fue, quizás un cúmulo de detalles indeseados, quizás el temor, quizás el ver que otras personas también se ilusionaban con lo mismo, o quizás cuantas cosas más. La ilusión se desvaneció invisible y silenciosamente, hasta que un día, fue clara su ausencia. 

Y así rápido como se fue, rápido volvió en una noche burbujeada... y es que tras una noche en el parque, corriendo, columpiándonos, jugando a cazar burbujas y riéndonos mucho, es fácil que vuelvan las ilusiones. 

"La noche está burbujeada, y tiritan, tornasoles, las burbujas a lo lejos..." -. El chiste Nerudiano de aquella noche.

La ilusión sigue creciendo, lento, pero a paso constante. Por ahora crece en e-mails, entreversos, a diferentes horas, con videos y fotos adjuntas, entre la contingencia nacional e internacional. Mis ojos, con tus letras, alcanzan a captarte -evidentemente de una forma distinta- y te conocen cada día un poquito más. A través de mis ojos crecen las ilusiones, que no son más que ópticas ilusiones, ideológicas ilusiones, poéticas ilusiones, musicales ilusiones, contrainformativas ilusiones, altermundistas ilusiones, sociales ilusiones y tal vez sentimentales ilusiones. 


Alegrías y temores, inseguridad tal vez
ópticas ilusiones, dime qué es lo que se ve...

Monday, September 19, 2011

Walking around y Poema XII

Las ilusiones van y vienen.

Y existe un punto exacto, en el que te das cuenta que esa ilusión se transformó en un sentimiento más o menos concreto. Ese momento fue en un bar de mala muerte, con unos tragos encima, mientras los demás amigos de la mesa bailaban cueca. En una de las paredes colgaba una foto añosa de Neruda y entonces me comentaste sobre un tal Paco Ibañez, que musicalizaba algunos poemas de Pablo. 

-"Para tu corazón basta mi pecho, para tu libertad bastan mis alas..." 
- "desde mi boca llegará hasta el cielo, lo que estaba dormido sobre tu alma" - Dije exaltada - ¡Poema 12!

Luego me escribió en mi libreta multiuso (esa que siempre llevo a todas partes), otros poemas que ese tal Paco cantaba. Y entonces me puse a pensar en otros versos del capitán, y traté de recordar el "Walking around" (uno de mis favoritos) "Sucede que me canso de ser hombre..." ¿Pero qué más seguía? Sucede que me canso de ser hombre...y luego había una mención sobre peluquerías, sobre el fieltro, sobre los lirios, y sobre sentirse marchito? No podía recordar, el alcohol ya se me había subido a la cabeza.

Me devolviste la libreta, con un montón de versos a medias, bajo el título "PACO IBAÑEZ". Mientras leía y trataba de reconocer esas líneas, me dijiste que no podías recordar uno de tus poemas favoritos de Neruda, que hablaba sobre el hombre en un tono existencialista. ¿Sucede que me canso de ser hombre? - le pregunté-. Y bastó ese inicio para que él recordara todo el poema, y me lo recitara al oído. 


Sucede que me canso de ser hombre
Sucede que entro en las sastrerías y en los cines
marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro.
Navegando en un agua de origen y ceniza.


El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos.
Sólo quiero un descanso de piedras o de lana,
sólo quiero no ver estacionamientos ni jardines,
ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores.


Sucede que me canso de mis pies y mis uñas
y mi pelo y mi sombra.
Sucede que me canso de ser hombre.


Sin embargo sería delicioso
asustar a un notario con un lirio cortado
o dar muerte a una monja con un golpe de oreja
Sería bello
ir por las calle con un cuchillo verde
y dando gritos hasta morir de frío


No quiero seguir siendo raíz en las tinieblas,
vacilante, extendido, tiritando de sueño,
hacia abajo, en las tapias mojadas de la tierra,
absorbiendo y pensando, comiendo cada día.


No quiero para mí tantas desgracias.
No quiero continuar de raíz y de tumba,
de subterráneo solo, de bodega con muertos
ateridos, muriéndome de pena.


Por eso el día lunes arde como el petróleo
cuando me ve llegar con mi cara de cárcel,
y aúlla en su transcurso como una rueda herida,
y da pasos de sangre caliente hacia la noche.


Y me empuja a ciertos rincones, a ciertas casas húmedas,
a hospitales donde los huesos salen por la ventana,
a ciertas zapaterías con olor a vinagre,
a calles espantosas como grietas.


Hay pájaros de color de azufre y horribles intestinos
colgando de las puertas de las casas que odio,
hay dentaduras olvidadas en una cafetera,
hay espejos
que debieran haber llorado de vergüenza y espanto,
hay paraguas en todas partes, y venenos, y ombligos.
Yo paseo con calma, con ojos, con zapatos,
con furia, con olvido,
paso, cruzo oficinas y tiendas de ortopedia,
y patios donde hay ropas colgadas de un alambre:
calzoncillos, toallas y camisas que lloran
lentas lágrimas sucias.

Y fue ese el momento exacto en que la ilusión se transformó en un "me gustas". Después de todo, no siempre encuentras a alguien quien pueda recitar de inicio a fin un poema de Neruda.

Tras seguir hablando un rato hablando sobre Neruda, después me comentó que también le gustaba Baudelaire. ¡Baudelaire! ¡Con lo que me gustan los poetas malditos! Le dije que uno de mis favoritos de Baudelaire era el poema sobre el albatros, le di mi interpretación sobre uno de los versos, y me miró con ojos brillosos y una sonrisa. Pero eso da para otra historia, para otro día.

Tuesday, September 6, 2011

Ilusión dominical


Con una guitarra, al son de un flamenco,
el corazón late deprisa.
Las locas vueltas de la vida
me vuelven a sacar sonrisas.



Thursday, August 11, 2011

Para no olvidar


La mente traiciona, eso lo aprendí (a la fuerza) hace un par de años atrás. Mi subconsciente anoche me jugó una mala pasada: volví a soñar con él. Mala onda.

Juro que intenté sacarme de encima toda la historia del sueño, porque podía recordar todo lo que oniricamente nos había acontecido. Por es, me levanté rápidamente y me duche para reintegrarme a la realidad. Luego comí cereales (aun pensando en que tenía que olvidar ese sueño) y volví a mi cama para leer a Ishiguro.

Ahora, post almuerzo, acabo de recordar que soñé con él. Y aunque las imágenes son difusas, se que había un ático, había un jardín, había una muñeca, y entre todas esas cosas estaba él con alguien, estaba yo, y sosteníamos una conversación en donde él estaba indeciso sobre algo que no puedo recordar.


Y si el viento me devuelve a tus orillas, serenamente, será dormido


Tuesday, August 2, 2011

Un día de tus días

Hoy por hoy, esta es la canción que suena más frecuentemente en mis oídos.

Por haber conocido la miel de tu boquita,
por haber conocido la miel de tu boquita,
no puedo ya vivir sin tu cariño, por haber conocido
no puedo ya vivir sin tu cariño, por haber conocido

Un día de tus días, por haber conocido
un día de tus días, por haber conocido...


Un día de tus días - Los Jaivas
1975

Saturday, July 30, 2011

V.


Me quedo con tus palabras, con tus mails, con la claridad de los conceptos sociales que usas comúnmente, con tu suave voz, con tus palabras precisas, con tu interés para escuchar cada una de mis historias, con tus minutos de divagación (a pesar de no poder saber qué era lo que realmente te perturbaba), con tus constantes reflexiones, con tus abrazos eternos, con tu boquita de duraznito, con tus ojos cafés claros, con tu nombre de poeta, con tu apellido de escritor, con la esquina en donde tomé el taxi, y con todos los recuerdos que quedarán enmarcados, en algún lugar cerca de mi corazón.

Porque me hiciste feliz -y más importante que eso- me dejaste feliz. Quizás el adiós no haya sido el que yo tenía en mente, pero tu dulce sinceridad reafirmaron lo que yo había presentido: todo esto fue un sueño, un sueño muy real.

Yo aún no logro conmensurar, el influjo que has causado en mí. Me emociona pensarlo, porque llegaste justo en el momento indicado y juro, que si no te hubiera visto en el aeropuerto antes de despegar de Santiago, hoy creería ciegamente que el avión te botó de una nube, pues fuiste como un angelito que cayó del cielo para salvarme.

La gran moraleja que me enseñaste es la apreciación a la vida misma. Me recordaste eso que algún día, de adolescente, leí en un libro, pero que luego olvidé: los milagros están a la orden del día, sólo hay que darles una oportunidad.

Y tampoco puedo dejar de mencionar, la lección sobre la temporalidad. La belleza de lo efímero, porque es mejor una tarde de emociones sinceras, a largos meses de falsas quimeras.

Al final, concluimos que esto no era un adiós, sino más bien un hasta la próxima. Porque el mundo es muy pequeño (ay, si no sabré yo de eso), o -como dices tú- nos movemos en las mismas esferas sociales, lo que hace reducir nuestro ámbito de acción, llevándonos a pensar que el mundo es un lugar pequeño. En síntesis, sabemos que nos vamos a encontrar de nuevo, en algún otro lugar, en algún otro tiempo, en otra dimensión, o quizás en otros sueños.






Saturday, July 16, 2011

Antes del Amanecer


"Esto es como una película... es como "Antes del amanecer", ¿la viste?"


(V. bajo el Morro, comentando nuestro encuentro...)


(¡Qué lindo!)

Wednesday, July 13, 2011

Brindo


El verano se acabó. Fue el verano más largo... y yo debería estar escribiendo sobre lo triste que es ver, cómo la luz del sol se extingue, trasladandose lentamente hacia el otro lado del mundo, mientras aquí los días se hacen menos cortos y más fríos.

Tendría que escribir, con los ojos hinchados y rojos, con el corazón en un hilo, con la mente confusa, sobre los detalles que hicieron correr ríos durante el fin de semana. Tendría que escribir que no me pude contener en el aeropuerto, y que en todos los lugares, se inscribían momentos aún no acontecidos, de una historia probable, de una historia similar a la que tuve pero que ciertamente tiene brotes más felices... Tendría que escribir bajo el influjo de la inevitable tortura de imaginar a aquella persona junto a alguien más.

Tendría que estar malherida, cabizbaja, perdida...tal y cual llegué a la fila del check-in. Y es que, a pesar que llegue 5 horas antes del vuelo, estaba tan triste, que se me olvidó ir a la fila a la hora correcta. Figuraba atrasada y nerviosa, hasta que un trabajador de LAN preguntó si había gente de mi vuelo. Yo me limite a alzar mi mano, pero alguien gritó desde atrás, aún más nervioso y desesperado "Arica?? Yo!!". Él venía corriendo, chascón, bolso en mano y evidentemente más atrasado que yo.

Casi cuatro horas más tarde -ya en Arica- la seguidilla de malos momentos seguían, pero estaban a punto de terminar...

Por alguna confusión en las horas, mi taxi no estaba esperando por mí, y como me gasté toda la plata que tenía en libros, me quedé en el aeropuerto sin saber qué hacer. Hasta que de pronto vi una cara conocida: Don Nino (el taxista amigo que siempre nos va a buscar) pero que en esta oportunidad se había escusado por estar ya previamente comprometido con otros pasajeros. Al final Don Nino reorganizó a sus pasajeros para poder llevarme, me fue a dejar a su taxi y me pidió que lo esperara. Pocos minutos después llegó con otro pasajero, y ese pasajero era el chico chascón, bolso en mano, que iba evidentemente más atrasado que yo.

Y de ahí en adelante, todo fue un vendaval... de historias, de novelas, de política, de arqueología, de geología, de viajes, de cuentos, de filósofos, de más novelas, de algunas películas y de muchas casualidades. Demasiadas casualidades.

Casualidades y conversaciones, que inevitablemente decantaron en sentir ese algo.
Por eso brindo...

Brindo este amor, un amor tan raro
Brindo este amor, un amor tan claro
Brindo este amor, un amor tan derepente
Brindo este amor, un amor tan diferente...


Thursday, April 28, 2011

Olvido

Persistencia de la Memoria - Dalí (1931)

Quizás, después de todo, el olvido sea una quimera más. Porque, tal vez, los recuerdos se nos quedan pegados, y como sombras van deambulando a nuestro alrededor. Sin ser notoriamente visibles, llega un momento de detención en el que nos damos cuenta de la persistencia de la memoria. Los recuerdos ahí están, siempre estuvieron y quizás ahí siempre se quedaran.

Quizás el olvido sea sólo una excusa, con dos orígenes posibles: la supervivencia o el tedio. ¿Podemos olvidar realmente la pérdida de nuestros seres queridos? ¿Podemos borrar los días dorados con alguien, por más mal que hayan terminado las cosas? Un olvido lo construimos y lo evocamos porque debemos seguir viviendo, el otro surge paulatina y silenciosamente, bajo el estruendo de la rabia, o la letanía del aburrimiento.

Pero las evocaciones sensuales nos demuestran la obsolescencia del olvido. Ante un olor, el olvido se desvanece, y entonces, durante algunos segundos, el recuerdo cobre vida propia. Pueden, incluso, alterar momentaneamente nuestras coordenadas tempo espaciales, hacía momentos más o menos felices.

A mí, el olor de ciertos almacenes de barrio, me hacen recordar al querido almacen de Don Nino, el vecino de mi abuelita. Era un olor amaderado y dulzón, con esa pesadez de los lugares encerrados. Por alguna razón, yo asimilaba ese olor a las publicidades hechas en cartón corrugado, con las que revestían al mesón en donde reposaban esos estantes llenos de dulces, chocolates, abarrotes y demases.

A los 5 años, mi compra usual eran esas galletitas rectangulares cubiertas de chocolate, o esos chocolatitos en forma de cubo, ambos con un precio fijo de $10 pesos cada uno. Don Nino abría el jarrón de vidrio en donde estaban guardados, los sacaba con una tenaza y los envolvía en un cucurucho hecho de papel craft. La felicidad cabía en un cucurucho.

Hoy en día es difícil volver a encontrar ese aroma de almacén viejo, sólo un par de veces lo he vuelto encontrar, en algunos de esos almacenes perdidos en uno de los tantos cerros de Valparaiso. Cuando lo sentí, fue como volver a tener 5 años, fue volver a la Villa Mora, fue volver a correr por los cerros a cazar grillos, volver a los camping en la playa, volver a andar en brazos de mi padrino para ir corriendo a ver el tren pasar, volver a los postres de sémola con salsa de vino, volver a tener una familia.

Monday, April 4, 2011

Lunes otra vez

Las reflexiones dominicales no siempre son positivas. Tras el paso de una semana, a veces el desazón ordinario de la normalidad, se pega con más fuerza que las dulces sorpresas, o la pacifica tranquilidad cotidiana.

Y así, sin que te des cuenta, sale este mal Pepe Grillo que se encarga de cantarte al oído todo lo que has hecho mal, los errores cometidos, las malas conversaciones y enumerando todo eso que que le falta a tu vida. Incluso suele darse el tiempo de jugar con la incertidumbre, amedrentándote con el futuro próximo, con las dudas sobre el destino de ciertas cosas o con las inseguridades laborales. Ese mal Pepe Grillo me acosa en los domingos.

Por eso, debo confesar que me gustan un poco los lunes. Los lunes son los salvavidas en el mar de dudas en que trató de ahogarte Pepe Grillo. Para mí, los lunes siempre surgen como esa linda posibilidad para cambiar. Esta semana si que me pongo las pilas, esta semana renuevo mi carnet, esta semana pido hora para el doctor, esta semana ordeno el escritorio, esta semana saco todos los pensamientos negativos de mi vida, esta semana si que sí.

Lunes otra vez (y a mi me gusta).


Friday, April 1, 2011

La guía del viajero intergaláctico

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En los remotos e inexplorados confines del arcaico extremo occidental de la espiral de
la galaxia, brilla un pequeño y despreciable sol amarillento.

En su órbita, a una distancia aproximada de ciento cincuenta millones de kilómetros,
gira un pequeño planeta totalmente insignificante de color azul verdoso cuyos pobladores,
descendientes de los simios, son tan asombrosamente primitivos que aún creen que los
relojes de lectura directa son de muy buen gusto.

Este planeta tiene, o mejor dicho, tenía el problema siguiente: la mayoría de sus
habitantes eran infelices durante casi todo el tiempo. Muchas soluciones se sugirieron
para tal problema, pero la mayor parte de ellas se referían principalmente a los
movimientos de pequeños trozos de papel verde; cosa extraña, ya que los pequeños
trozos de papel verde no eran precisamente quienes se sentían infelices.

De manera que persistió el problema; muchos eran humildes y la mayoría se
consideraban miserables, incluso los que poseían relojes de lectura directa.

Cada vez eran más los que pensaban que, en primer lugar, habían cometido un gran
error al bajar de los árboles. Y algunos afirmaban que lo de los árboles había sido una
equivocación, y que nadie debería haber salido de los mares.

Y entonces, un jueves, casi dos mil años después de que clavaran a un hombre a un
madero por decir que, para variar, sería estupendo ser bueno con los demás, una
muchacha que se sentaba sola en un pequeño café de Rickmansworth comprendió de
pronto lo que había ido mal durante todo el tiempo, y descubrió el medio por el que el
mundo podría convertirse en un lugar tranquilo y feliz. Esta vez era cierto, daría resultado
y no habría que clavar a nadie a ningún sitio.

Lamentablemente, sin embargo, antes de que pudiera llamar por teléfono para
contárselo a alguien, ocurrió una catástrofe terrible y estúpida y la idea se perdió para
siempre.

Esta no es la historia de la muchacha.

Sino la de aquella catástrofe terrible y estúpida, y la de algunas de sus consecuencias.

También es la historia de un libro, titulado Guía del viajero intergaláctico; no se trata
de un libro terrestre, pues nunca se publicó en la Tierra y, hasta que ocurrió la terrible
catástrofe, ningún terrestre lo vio ni oyó hablar de él.

No obstante, es un libro absolutamente notable. (...)

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Así empieza uno de los libros más fantabulosos del Universo. "La guía del viajero intergaláctico",(o del autoestopista intergaláctico, en su versión española), un libro lleno de aventuras cósmicas, improbabilidades físicas, seres pandimensionales y sobre el sentido de la vida, el universo y todo lo demás.

Douglas Adams, su autor, comenzó la historia como una radiocomedia que debido a su popularidad, fue lanzada en forma de novela. Posteriormente se lanzarían otros 4 libros más para completar esta saga intergaláctica asombrosamente maravillosa.

Son libros cortos, fáciles de leer, dinámicos y sumamente divertidos. Los amo.

Una buena forma de acompañar la lectura, es estando cerca de tu toalla y escuchando el disco "Purple onion" de Les Claypool Frog Brigade.


On a cosmic highway to the mooooooooooon...

Saturday, March 26, 2011

Del amor y otros demonios (y de Klimt)


Klimt, 1907.

Siempre imaginé a Sierva María de Todos los Angeles -protagonista de "Del amor y otros demonios"-, como una muchacha salida de "Water Snakes II", de Klimt.

Thursday, March 17, 2011

LoVe is iN the aiR



¡Qué felicidad más linda esa la de ver a un amigo caminando sobre la septima nube, brillando bajo el Sol y con mariposas en la guata!

Amigos enamorados, son amigos radiantes, poseedores de una increíble capacidad para contagiarte de alegría. Y esa alegría, se transforma en una maravillosa felicidad: al saber que ellos están felices tu también lo eres.

Hace poco una amiga cayó. Un chico que hace tiempo la pretendía, finalmente logró conquistarla. Él era del tipo "principe azul", el tipo de hombre que se las juega al máximo, no sólo con cursilerias, flores y chocolates, sino que dando pruebas contundentes de su amor. Cuático él, pero ganó y ahora mi amiga no podría estar más feliz. Junto con mis otras comadres, hasta nos emocionamos después de verla tan radiante y llena de felicidad, es como si él hubiera caido del cielo, porque era justo lo que ella necesitaba.

A otro amigo también le pasó hace poquito. Sin que él adelantara algo, ya habían señales que daban para sospechar. De un día para otro comenzó a preocuparse por su apariencia, ligerito el perfume y el afeitado fueron prácticas que se incluyeron en su rutina diaria. A los días, ya se podían percibir sus ojos más brillantes y la sonrisita cómplice de su nueva felicidad. Nunca dijo nada, pero era obvio que había encontrado a alguien. A la semana conocimos a ella, su nuevo amor. El grupo de amigos sumo una excusa más para celebrar y todos nos sentimos felices.

Sin embargo, estas lindas consecuencias del amor, sólo suceden con el amor del bueno, the real love. Los otros tipos de amores sólo hacen que tus amigos se alejen o cambien. Ese amor opresivo no es más que una bomba de tiempo, una burbuja que se intoxica de tanto estar encerrada en sí misma. En cambio, el amor del bueno fluye como un río y su torrente puede crecer. Junto con tus amigos y seres queridos el amor se expande, es el mejor circulo virtuoso. Doy gracias a mis amigos por dejarme ser parte de ese circulo virtuoso.

Amigos del mundo, enamoraos.


Thursday, March 10, 2011

Statues

El proceso de cambio ya está aquí.

Tu voz comienza a desvanecerse, no oigo más que el eco de tus antiguas palabras… y en la lejanía, esos últimos sonidos, parecen rebotar infinitamente en mi cabeza.

Tu sonrisa, amistosa y breve, elegante y cotidiana, se fija en tu rostro junto con tu mirada risueña. Tus brazos yacen naturalmente, pero pronto chasqueas los dedos, luego escondes tus manos en los bolsillos, o golpeas rítmicamente tu pierna. Puros nervios, tipico de ti. Así que sólo cruzas tus brazos, porque ya no sabes qué hacer con ellos y no se te ocurre otra mejor pose.

Vistes lo habitual. Nada muy llamativo, nada muy original, nada que esté a la moda, sólo ropa normal: una polera simple, jeans y zapatillas.

En pocas palabras, tu forma más frecuente de ser sobresale ante todo, la normalidad es la regla en estas situaciones, y así quedas tú, en tu forma más popular y sencilla, la forma que más me gustaba de ti.

Y sólo entonces, comienza el real cambio. Te quedas quieto, tan quieto, que ni el viento te toca. Tus rasgos comienzan a endurecerse, mientras te transformas en un cuerpo ceniciento. La petrificación es inminente. Te transformas en una estatua, opaca, fría, inerte e imposible, como cualquier otra estatua adornando a esas nostalgicas plazas, cunas y tumbas de la memoria.




We're just ordinary people, you and me

time will turn us into statues, eventually...


Tuesday, March 1, 2011

Un beso de desayuno

De un tiempo a esta parte (o mejor dicho, de enero a febrero), estoy durmiendo mal y menos. He estado comiendo más y peor. He estado leyendo más, pero no las cosas que debería estar leyendo. De un tiempo, a esta parte, me he dado cuenta de todas mis carencias. La más urgente: actividad física o el baile constante y disciplinado.

Pero ya se apareció marzo, y con ello, la malla, los nuevos estudiantes, las clases y los nuevos proyectos. Estoy entusiasmada, marzo suena como música para mis oídos.

Febrero fue casi malo. Feo y fome, no hubo verano naranja, no hubo ni un día de playa. Y para peor, el último día perdí -por segunda vez en la vida- un vuelo. Desperdicio inútil, pues esta vez no había ninguna razón apremiante y emocionante para perderlo... Pero, c'est la vie.

Y así, entre el trabajo y mi aumentada aversión al sol, añoraba a que marzo llegara pronto. Y llegó.

El primer día de marzo desperté feliz, desperté contigo. Tras un alocado sueño -que incluía un escape en auto por un cerro solitario y tenebroso, una casa embrujada y espías que nos vigilaban en cada segundo- desperté un poco cansada. Pero me abrazaste, me diste un beso y toqué tierra, y cielo al mismo tiempo. Qué alivio verte ahí al lado.

Mientras te contaba el sueño, reías y sembrabas besos. Tu celular sonó, y comenzaste a hablar de cosas ajenas y extrañas a mí, dabas explicaciones y consejos sobre algún trabajo que había que hacer. Pero eso no era impedimento para tu oficio de besador, apenas tu interlocutor se extendía un poco en las palabras, tu boquita de avellana se avalanzaba por mis comisuras.

Ay, tus besos y tus labios. La mañana era perfecta, hasta que sonó el despertador y mi mamá entró a mi pieza dándome indicaciones sobre un almuerzo que nunca recordé. Y a pesar de aquel abrupto segundo despertar, no olvidaré que la primera vez que desperté el 1 de marzo, desperté contigo y con un beso de desayuno (aunque haya sido de forma onírica).



Quiero caminar por encima de tu pelo
hasta llegar al ombligo de tu oreja,
y recitarte un poquito de cosquillas,
y regalarte una sabana de almejas.
Darte un beso de desayuno
pa' irnos volando hasta Neptuno